Alimentación y estado de ánimo
18 Mayo 2010
De forma intuitiva, todos hemos relacionado alguna vez nuestro estado de ánimo con nuestra alimentación. La ansiedad antes de comer, o la alegría tras un tentempié no son casuales. En este artículo te contamos cómo influyen los alimentos o la falta de ellos en tu humor.
Cuando se come demasiado poco
Es muy típico que se experimente un estado de apatía, o irritabilidad cuando se realiza una dieta demasiado restrictiva. Esto no sólo se produce por el hecho de estar en una fase de control de la alimentación, sino que el evitar ciertos productos que en otras circunstancias se consumirían, puede provocar frustración o ansiedad.
También se produce este cambio por la falta de algunos nutrientes que influyen en el correcto funcionamiento de nuestro sistema nervioso. Una alimentación desequilibrada puede producir carencias específicas de vitaminas o minerales que se manifiestan mediante síntomas o sensaciones como apatía, desgana, irritabilidad, nerviosismo, cansancio, falta de atención, fallos de memoria, de concentración e incluso depresión. Por ello es recomendable el manejo de dietas equilibradas, para que las ingestas mínimas recomendadas de estos nutrientes sean respetadas.
Iniciar una dieta equilibrada como las que hacemos en medicadiet, siempre conlleva un cambio de hábitos y algunas renuncias. Esto puede generar ansiedad, y por eso es importante trabajar la motivación y aprender técnicas para controlar las situaciones de riesgo. Tu nutricionista personal y nuestros talleres de grupo, te enseñarán las herramientas adecuadas para superar estas dificultades.
Glucosa, la gasolina del cerebro
La principal fuente de energía del cerebro es la glucosa. Para conseguir un nivel de glucosa constante en sangre debemos consumir con la frecuencia adecuada (cada 3 ó 4 horas) alimentos ricos en hidratos de carbono como arroz, pasta, legumbre ó patata. Una hipoglucemia mantenida puede ser la causa del nerviosismo, la irritabilidad ó el cansancio
Otros nutrientes que afectan al equilibrio psíquico
El triptófano, la hormona del humor
El triptófano es un componente de las proteínas y es necesario para la producción de serotonina, también llamada hormona del humor. Esta hormona actúa como neurotransmisor que regula el estado de ánimo. Esta sustancia también determina nuestros ciclos de sueño y de vigilia.
Alimentos ricos en triptófano: huevos, lácteos, pescados, carnes, legumbres (soja), frutos secos, frutas (plátano, piña, aguacate).
Vitaminas del grupo B
Las vitaminas del grupo B son las que más influyen en el buen funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso en su conjunto. Participan en las reacciones de obtención de energía, especialmente la B1; la B3 es esencial para el equilibrio psíquico; la B5 interviene en la síntesis de hormonas del estrés. La B6 y B12 intervienen en la síntesis de neurotransmisores, junto con el zinc y el magnesio.
Alimentos ricos en vitaminas grupo B: cereales integrales, levadura de cerveza, germen de trigo, legumbres, frutos secos, etc. La B12 está en la carne, huevos, pescado, y también en el miso, polen, espirulina, algas marinas.
Ácidos grasos esenciales
Los ácidos grasos esenciales forman parte de las células del cerebro y son fundamentales para el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso.
Están presentes en el aceite de semillas, frutos secos, germen de cereales, aguacate, cereales integrales, soja y germen de trigo.
Hierro
El hierro también participa en la síntesis de neurotransmisores. Por ello, el déficit de este nutriente se relaciona con menor capacidad de concentración, de atención y de memoria.
Alimentos ricos en hierro: almejas, berberechos y similares, levadura, morcilla, vísceras (hígado, riñón), germen de trigo, foie gras, carnes (sobre todo de caballo), pescados, legumbres, frutos secos o cereales integrales.
Alimentos estresantes
La cafeína, el té, las bebidas de cola, el cacao y el chocolate contienen sustancias estimulantes del sistema nervioso central y pueden causar agitación y nerviosismo si se ingieren en grandes cantidades. El ginseng también es un potente excitante y se añade a ciertas bebidas estimulantes o se consume como complemento.
Es importante saber que el alcohol altera al sistema nervioso ya que es un tóxico para las células del cerebro.
El uso continuado de sustancias estimulantes puede producir desgaste nervioso, agotamiento y falta de adaptación al estrés.
Conclusión
Los dos pilares fundamentales de un buen estado de salud son la nutrición y el equilibrio psíquico. Ambos están directamente relacionados y el desequilibrio en alguno de ellos afectará negativamente al otro. Una dieta balanceada que aporte todos los nutrientes nos va a permitir gozar de una óptima salud mental y felicidad.
medicadiet, adelgazamiento y nutrición
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