Artículos

Alimentación y estado de ánimo

Nutrición y equilibrio

De forma intuitiva, todos hemos relacionado alguna vez nuestro estado de ánimo con nuestra alimentación.  La ansiedad antes de comer, o la alegría tras un tentempié no son casuales. En este artículo te contamos cómo influyen los alimentos o la falta de ellos en tu humor.

Cuando se come demasiado poco

Es muy típico que se experimente un estado de apatía, o irritabilidad cuando se realiza una dieta demasiado restrictiva. Esto no sólo se produce por el hecho de estar en una fase de control  de la alimentación, sino que el evitar ciertos productos que en otras circunstancias se consumirían, puede provocar frustración o ansiedad.

tristeTambién se produce este cambio por la falta de algunos nutrientes que influyen en el correcto funcionamiento de nuestro sistema nervioso. Una alimentación desequilibrada puede producir carencias específicas de vitaminas o minerales que se manifiestan mediante síntomas o sensaciones como apatía, desgana, irritabilidad, nerviosismo, cansancio, falta de atención, fallos de memoria, de concentración e incluso depresión. Por ello es recomendable el manejo de dietas equilibradas, para que las ingestas mínimas recomendadas de estos nutrientes sean respetadas.

Iniciar una dieta equilibrada como las que hacemos en medicadiet, siempre conlleva un cambio de hábitos y algunas renuncias.  Esto puede generar ansiedad, y por eso es importante trabajar la motivación y aprender técnicas para controlar las situaciones de riesgo. Tu nutricionista personal y nuestros talleres de grupo, te enseñarán las herramientas adecuadas para superar estas dificultades.

Glucosa, la gasolina del cerebro

La principal fuente de energía del cerebro es la glucosa. Para conseguir un nivel de glucosa constante en sangre debemos consumir con la frecuencia adecuada (cada 3 ó 4 horas) alimentos ricos en hidratos de carbono como arroz, pasta, legumbre ó patata. Una hipoglucemia mantenida puede ser la causa del nerviosismo, la irritabilidad ó el cansancio

Otros nutrientes que afectan al equilibrio psíquico

como bien, estoy feliz

El triptófano, la hormona del humor

El triptófano es un componente de las proteínas y es necesario para la producción de serotonina, también llamada hormona del humor. Esta hormona actúa como neurotransmisor que regula el estado de ánimo. Esta sustancia también determina nuestros ciclos de sueño y de vigilia.

Alimentos ricos en triptófano: huevos, lácteos, pescados, carnes, legumbres (soja), frutos secos, frutas (plátano, piña, aguacate).

Vitaminas del grupo B

Las vitaminas del grupo B son las que más influyen en el buen funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso en su conjunto. Participan en las reacciones de obtención de energía, especialmente la B1; la B3 es esencial para el equilibrio psíquico; la B5 interviene en la síntesis de hormonas del estrés. La B6 y B12 intervienen en la síntesis de neurotransmisores, junto con el zinc y el magnesio.

Alimentos ricos en vitaminas grupo B: cereales integrales, levadura de cerveza, germen de trigo, legumbres, frutos secos, etc. La B12 está en la carne, huevos, pescado, y también en el miso, polen, espirulina, algas marinas.

Ácidos grasos esenciales

Los ácidos grasos esenciales forman parte de las células del cerebro y son fundamentales para el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso.

Están presentes en el aceite de semillas, frutos secos, germen de cereales, aguacate, cereales integrales, soja y germen de trigo.

Hierro

El hierro también participa en la síntesis de neurotransmisores. Por ello, el déficit de este nutriente se relaciona con menor capacidad de concentración, de atención y de memoria.

Alimentos ricos en hierro: almejas, berberechos y similares, levadura, morcilla, vísceras (hígado, riñón), germen de trigo, foie gras, carnes (sobre todo de caballo), pescados, legumbres, frutos secos o cereales integrales.

Alimentos estresantes

colaLa cafeína, el té, las bebidas de cola, el cacao y el chocolate contienen sustancias estimulantes del sistema nervioso central y pueden causar agitación y nerviosismo si se ingieren en grandes cantidades. El ginseng también es un potente excitante y se añade a ciertas bebidas estimulantes o se consume como complemento.

Es importante saber que el alcohol altera al sistema nervioso ya que es un tóxico para las células del cerebro.

El uso continuado de sustancias estimulantes puede producir desgaste nervioso, agotamiento y falta de adaptación al estrés.

Conclusión

Los dos pilares fundamentales de un buen estado de salud son la nutrición y el equilibrio psíquico. Ambos están directamente relacionados y el desequilibrio en alguno de ellos afectará negativamente al otro.  Una dieta balanceada que aporte todos los nutrientes nos va a permitir gozar de una óptima salud mental y felicidad.


medicadiet, adelgazamiento y nutrición

Más

Diabetes Infantil: ¿Cómo manejarla?

NiñaLos primeros síntomas de esta enfermedad suelen aparecer con el aumento en la cantidad de orina y ésto hace que el niño padezca una sed mucho mayor de la habitual. También debe alertarnos la progresiva pérdida de peso.

¿Cuál es la dieta adecuada para el niño diabético?

Las necesidades nutricionales de los niños con diabetes tipo I son iguales a las de sus compañeros. Sin embargo, no pueden metabolizar correctamente los hidratos de carbono debido a la falta de insulina. El tratamiento de esta patología consiste en adaptar la insulina a una alimentación variada y equilibrada que cubra las necesidades de energía y nutrientes del niño

La insulina es una hormona que regula los niveles sanguíneos de azúcar. Por eso, la dosis debe ajustarse a la cantidad de hidrato ingerido y a la hora en que se toma. Un exceso de insulina podría provocar una hipoglucemia y un déficit tendría el efecto contrario, elevando la glucosa sanguínea.

El control de los hidratos de carbono es esencial para mantener la glucemia dentro de valores normales durante todo el día. Existen dos tipos de hidratos de carbono, los complejos y los simples. Los primeros incluyen el arroz, el pan, las pastas y legumbres y los segundos comprenden los azúcares, frutas, mermelada, miel,etc. El pan y las galletas es mejor que sean integrales ya que tienen un mayor contenido en fibra, que evita las oscilaciones bruscas de glucosa en sangre.

Es también importante el control de la grasa dietética, ya que el metabolismo de las grasas y el de los hidratos están relacionados. Un exceso de grasas en la dieta podría elevar la glucosa sanguínea y también modificar la insulinemia. En el diabético, al igual que en el individuo normal, no se aconseja que el porcentaje de grasas supere el 30% del total de la energía. Así, lo recomendable es reducir las grasas de origen animal presentes en la bollería industrial y usar el aceite de oliva como grasa de elección.

Las proteínas son esenciales para el crecimiento adecuado del niño ya que tienen un papel clave en la formación de tejidos.  Éstas no elevan la glucemia, por lo tanto no necesitan un aporte extra de insulina. En una dieta variada es importante que ingiera alimentos proteicos de todos los grupos. En general, se debe priorizar el consumo de carnes magras y pescados blancos sobre el de carnes transformadas como salchichas o embutidos. El huevo es una muy buena fuente de proteínas y minerales como el hierro y el magnesio. Su consumo aconsejado es de tres a la semana.

Los lácteos son la principal fuente de calcio, mineral clave en la formación de estructuras óseas. En el niño diabético es preferible que sean descremados ya que tienen un menor contenido en grasa, siendo ésta además saturada.

Las necesidades de vitaminas son iguales en la diabetes que en la población general. Puedes asegurar  su correcto aporte con el consumo de cinco raciones al día de frutas y verduras.

Los alimentos que más benefician a los diabéticos son las verduras y las frutas. Éstos son ricos en fibra, que evita los aumentos bruscos de glucosa en sangre. Son alimentos de baja densidad energética y no tienen efecto en la glucemia.

¿Cómo controlar la diabetes infantil?

Como hemos comentado, los padres deben conocer el contenido de hidratos de carbono de los alimentos y regular el aporte de insulina consecuentemente. En el caso de alimentos preparados, hay que  consultar el etiquetado nutricional para conocer la cantidad total de hidratos de carbono, pero también de otros nutrientes que también pueden afectar al nivel de hidratos. Por ejemplo, algunos chicles o caramelos “sin azúcar” pueden hacernos pensar que no importa que el niño  diabético los consuma. Su consumo debe ser moderado ya que algunos contienen edulcorantes como los polioles que, aunque no modifican apenas la glucosa sanguínea, pueden variar los niveles de insulina ya que aportan energía. Un elevado consumo puede tener también efectos laxantes. Debe evitarse la bollería indutrial por su contenido en grasas trans y los refrescos azucarados.

En cuanto al número de ingestas, se aconsejan cinco a lo largo del día ajustando la insulina al contenido de hidrato de éstas. Se debe tener en cuenta la actividad física que va a realizar el niño, ya que si va a ser elevada al principio del día, no es necesaria una dosis extra de insulina en la toma de media mañana. A veces se aconseja también una sexta ingesta para añadir una dosis extra de hidratos de carbono y así evitar la hipoglucemia nocturna.

Como no puede ser de otra manera, el objetivo final es que el niño poco a poco aprenda a controlar su alimentación y el aporte de insulina relacionado. Es por tanto interesante implicar al niño en la dinámica del tratamiento ya que, si siempre es importante la educación nutricional de un niño, en este caso es clave para que con el tiempo pueda adquirir independencia.

Artículo por Medicadiet

Más

Productos Milagro Antiobesidad

pastillasmilagro

Una y otra vez los expertos en obesidad recuerdan que la pérdida de peso debe ser lenta y progresiva, buscando la disminución de la masa grasa y evitando la pérdida de masa muscular. Este ritmo correcto de adelgazamiento no es muy entusiasmante desde la perspectiva del que quiere perder peso, y es aquí donde los remedios milagro encuentran su caldo de cultivo. Estos productos se anuncian continuamente en medios de comunicación, farmacias, herboristerías y centros de estética.

Más

Elimina los excesos de Navidad

Comida NavidadTras haber disfrutado de estas fiestas en familia, muchos temen enfrentarse a la báscula por el miedo a haber subido unos cuantos kilos. En estas ocasiones, donde lo gastronómico es fundamental, aumenta el consumo de grasas, proteínas y calorías en general. El cuerpo tiende a retener líquidos y es probable que aumente también el porcentaje de grasa corporal.

A continuación te damos ideas para retomar una alimentación equilibrada, con alimentos más diuréticos y con menos grasa, para evitar que sigan aumentando los depósitos de grasa corporal. Cuanto antes lo hagamos mejor, ya que tardan en movilizarse si no retomamos un plan nutricional equilibrado.

Si ya sigues un plan Medica Diet, tu nutricionista te ayudará a retomar tu plan de forma personalizada. Tener en mente estos tips también te vendrá bien.

No está todo perdido

Si piensas que “a estas alturas, esto no tiene remedio”, los dos kilos se convertiran en cuatro en poco tiempo. En vez de mirar hacia atrás, olvida los excesos, y empieza de cero de nuevo. Considera estas fiestas como un período excepcional y evita la culpabilidad.

Un plan para retomar la alimentación equilibrada

  • Recupera el control: Decide el día que vas a empezar, y planifica lo más concreto posible el plan de nutrición de la primera semana. Ser más preciso de lo habitual te ayudará en el reinicio. Intenta que sean lo más variados posibles para que no te aburras y te mantengas motivada.
  • Retoma las cinco ingestas, en estos momentos es importante para reconducir tu metabolismo para que funcine de la forma más eficiente.
  • Recuerda la importancia del desayuno, e incluye frutas y lácteos descremados, evitando cualquier tipo de bollería por su alto contenido en grasa.
  • Media mañana con fruta y un pequeño aporte de hidrato, como un par de galletas o biscottes. El aporte continúo de fruta a lo largo del día va a tener un importante efecto diurético que ayudará a bajar el peso.
  • Evita las carnes y pescados más grasos las dos primeras semanas. En las comidas principales, elige mejor carnes magras como el pollo o ternera o los pescados blancos, en vez de las carnes procesadas o con un mayor contenido en grasa como el cerdo o el cordero. Evitaremos los pescados azules durante las dos primeras semanas que retomemos el plan porque a pesar de que la grasa que contienen es cardiosaludable, son más calóricos que los blancos.
  • Opta en estos días por las verduras más depurativas y diuréticas, como son el apio, el espárrago, la alcachofa, el puerro, la cebolla o el berro. Una buena idea sería tomar caldos vegetales desgrasados que nos van a aportar gran cantidad de vitaminas y apenas calorías. Favorecerán las digestiones y estimularán la función renal.
  • No debemos eliminar el hidrato de carbono, pero sí podemos reducir alguna ración en esta primera semana después de las fiestas navideñas para favorecer la recuperación más rápida del peso corporal. Una patata o un cazo de arroz o pasta podrían ser la guarnición del principal plato proteico en comida y cena.
  • Opta en los postres por frutas diuréticas como la piña, ciruelas, el kiwi o la pera.
  • A media tarde, completa el aporte lácteo diario con un yogur desnatado y otra fruta.
  • Adelanta la hora de la cena para que no acostarte con una sensación incómoda de plenitud y también porque cuando dormimos disminuye el metabolismo basal, es decir, las calorías que consume nuestro cuerpo.
  • En tu cena, consume una ración importante de verduras acompañadas de una fuente de proteína como un huevo o unas lonchas de jamón york o pavo. La fuente de hidrato puede ser la legumbre, el arroz, la pasta o la patata incluidos en una ensalada para evitar los guisos con un mayor contenido de grasa. La fruta de postre aportará fructosa y fibra consiguiendo aumentar la saciedad y regular el azúcar en sangre para que no exista ansiedad y caigamos en la tentación de consumir algún dulce, quizás de los que sobraron de las fiestas. P
  • Haz desaparecer de la vista los dulces sobrantes. Busca una solución imaginativa para que los dulces sobrantes no estén a mano.
  • Beber agua es fundamental no sólo tras un período de excesos sino que debe ser una costumbre habitual el tomar al menos 2 litros diarios para favorecer la eliminación de sustancias tóxicas que acumula nuestro organismo. Normalmente durante las fiestas navideñas se consume alcohol con una frecuencia mayor a la habitual. El alcohol es un tóxico para nuestro hígado que aporta calorías vacías y ningún nutriente. Además favorece la retención de líquidos y dificulta la pérdida de peso.
  • Retoma la rutina del ejercicio físico. Lo recomendable es caminar al menos cuarenta minutos diarios a un ritmo adecuado y si es posible combinarlo con la práctica de ejercicio aeróbico moderado como bicicleta o cinta.

Pasadas ya las fiestas piensa en el ahora y no en mañana para retomar el plan de nutrición equilibrado. Si aún te saltas tu plan, no olvides que son fallos puntuales, evita caer en la ley del “todo o nada”. Renueva tu compromiso contigo mismo y con el tratamiento, te ayudará a no sentirte culpable y a seguir manteniendo el control sobre la dieta.

Medica Diet Adelgazamiento y Nutrición.

Más