Sin categoría

SOTENIBILIDAD DEL CONSUMO DE CARNE

En los últimos años el consumo de carne ha aumentado de manera drástica, haciendo que esto ocasione multitud de problemas a nivel de sostenibilidad medioambiental y de salud humana. Por ello hoy os contamos más sobre esto, si te interesa continua leyendo.

¿Qué está ocurriendo?

En España, se ha ido introduciendo la ganadería industrial y dejando de lado a los pequeños ganaderos. Esto ha hecho que el proceso de producción de carnes se haya intensificado a niveles tan altos de forma que resulte insostenible a nivel medioambiental debido a los recursos necesarios para producirlo. Según Greenpeace, España es el segundo país europeo que más carne consume por persona en un año.

Consecuencias del excesivo consumo de carne

  • Afecta al estado de salud: se ha demostrado que el consumo de carne procesada es potencialmente carcinógena para los seres humanos y, de hecho, el consumo de productos cárnicos y la falta de ejercicio físico podría llevar a sufrir sobrepeso, obesidad y enfermedades cardiovasculares. Cabe destacar que la ganadería industrial se caracteriza por el uso de antibióticos en su práctica, esto puede tener como consecuencia que las personas que consumen estos productos, en un futuro lleguen a desarrollar resistencia a los antibióticos.
  • Influencia en el cambio climático: se dice que entre los causantes del efecto invernadero se encuentran el transporte público o las industrias, pero no se relaciona con la ganadería. Sin embargo, la ganadería industrial emite alrededor de un 14% de los Gases de Efecto Invernadero, entre ellos los más potentes, el óxido nitroso, el metano y el CO2. La fuente de estos gases pueden venir de la emisión directa través de los gases que emiten los animales o bien emisión indirecta que proviene del petróleo, los plaguicidas y fertilizantes utilizados en el proceso de producción
  • Contamina el agua: las sustancias mencionadas anteriormente contaminan los acuíferos, haciendo que esa agua no esté disponible para el consumo de personas y animales. Además se ha visto que para obtener un kilo de ternera se necesitan aproximadamente 15 mil litros de agua.
  • No tiene en cuenta la situación de los animales porque el único objetivo de estas industrias es alimentarles hasta conseguir las características deseadas y después sacrificarlos en un corto periodo de tiempo. Esto hace que los animales vivan juntos en un espacio reducido en unas condiciones que no son las más adecuadas, haciendo más favorable la aparición de ciertas enfermedades.

¿Cuál es la solución?

Una solución clara es reducir la producción industrial de carnes y sus consecuentes derivados. Por ello a la hora de comprar es mejor hacer elecciones que tengan en cuenta la procedencia de ese producto. Hay que elegir aquellos locales y que procedan de ganaderos que no se dediquen a la ganadería industrial.

Como también, reducir el consumo de carne, la dieta se puede basar en alimentos vegetales y mínimamente procesados. Para ellos os dejamos una serie de ejemplos que pueden sustituir a los productos cárnicos:

  • El huevo: se trata de un alimento proteico de alto valor biológico, es decir contiene todos los aminoácidos esenciales y además tiene gran cantidad de vitaminas y minerales.
  • El pescado: hay que hacer hincapié en los pescados azules ya que contienen omega 3 y tiene múltiples beneficios para la salud cardiovascular.
  • Los frutos secos contienen un alto porcentaje de proteínas. Se caracterizan por su alto contenido en omega 3 y vitaminas y minerales. Sobretodo las nueces y las almendras.
  • Legumbres: aunque es un alimento hidrocarbonado, destaca su alto contenido en proteína y fibra. Este grupo de alimentos puede ser una de las principales alternativas de la carne. Sobretodo los garbanzos.
  • Productos derivados de la soja: todos los productos tienen alto contenido en proteínas además de minerales y alguna vitamina. Además de ello, las proteínas provenientes de la soja son de alto valor biológico, lo que la diferencia de las demás fuentes de proteína vegetal.

Por otro lado, hay que reducir el desperdicio alimentario, ya que el porcentaje de alimentos producidos que son desechados es muy alto.

Intentar comprar alimentos ecológicos ya que estos se encuentran libres de pesticidas, fertilizantes… Pero no olvides que un producto ecológico no es sinónimo de saludable. Hay que intentar que los alimentos sean mínimamente procesados

Además, es preferible que se consuman productos que están de temporada ya que es mucho más sostenible para el medioambiente. Esto es porque los alimentos que se encuentran fuera de temporada se necesitan grandes medios para conservarlo y estos emiten gases como el dióxido de carbono.

Como se ha visto una alimentación basada en alimentos de origen vegetal tiene múltiples beneficios para la salud, ya que previene enfermedades crónicas como la diabetes, obesidad, hipertensión. Además, aumentar el consumo de estos alimentos y reducir los procedentes de animales contribuyen a reducir el impacto medioambiental y mejorar la sostenibilidad.

Casero vs Conserva vs Procesado

En este artículo queremos hacer una comparación de las ventajas y desventajas de la cocina tradicional o casera, las conservas y los productos procesados, para diferenciarlos y poder hacer una mejor elección a la hora de comprar.

Vamos a ver algunas características…

1.Calidad nutricional:

Cuando hablamos de calidad nutricional, estamos valorando la calidad de los alimentos en función de sus ingredientes y composición:

  • Tipo de aceite: oliva, girasol, maíz, canola, palma o colza.En productos procesados, al producir grandes cantidades, se utilizan aceites que resulten más baratos para la producción como el de palma, que posee menos beneficios. Sin embargo, con la cocina casera uno puede elegir el aceite de preferencia, que para nosotros siempre será el aceite de oliva virgen extra. En el caso de las conservas, siempre se optar por comprarlas al natural y añadir posteriormente nuestro aceite.
  • Azúcares añadidos: es muy probable que en el procesado de los alimentos o en sus conservas se añadan azúcares para conseguir productos más sabrosos. Por ello es importante hacer una buena revisión del etiquetado.
  • Sal/sodio: al igual que en el apartado anterior, se suele añadir para optimizar el sabor de los alimentos, a veces en cantidades superiores a las recomendadas de diariamente.
  • Fibra: la fibra se encuentra presente en productos frescos y naturales: verduras, legumbres, frutos secos y cereales. Los productos procesados, por lo general, tienen un contenido más bajo de fibra.
  • Aditivos: conservantes, espesantes, emulgentes, colorantes o potenciadores del sabor.Todo esto es evitable con la cocina casera.
  • Vitaminas y minerales: estos micronutrientes son sensibles a las altas temperaturas durante el cocinado. Un alimento fresco tendrá mayor cantidad que uno cocinado. Por lo tanto, para mantener unos niveles adecuados de vitaminas y minerales, lo ideal es recurrir a la cocina casera ya que te permite controlar los procesos de elaboración y, así, evitar excesivas pérdidas.

2. Características organolépticas:

Son aquellas propiedades físicas de los alimentos que podemos percibir con nuestros sentidos: color, aroma, sabor y textura.

Estas serán más intensas en la cocina casera, y a medida que se someten a diversos procesos se van perdiendo las características propias de alimentos frescos, especialmente el aroma y el sabor, y se irán adicionando otros ingredientes (aditivos, sal, azúcares) para lograr un sabor agradable.

3. Tiempo de elaboración:

Está claro que es mucho más cómodo comprar un producto procesado cuya elaboración consista en “calentar y listo”, sobre todo si uno no es muy hábil en la cocina. Sin embargo, el mundo de la cocina casera es muy amplio, con una gran variedad de recetas sencillas en las que incluso se hace uso de conservas para agilizar la receta.

Además, la cocina casera ofrece una importante ventaja, y es que el tiempo empleado se compensa con la cantidad de comida, es decir, que con la misma receta obtenemos un plato con varias raciones, que pueden servir para otra persona o para consumir otro día.

4. Precio:

Uno de los aspectos más valorados a la hora de hacer la compra, es el económico. En este sentido está claro que los alimentos elegidos para preparar un plato casero resultarán más económicos ya que, aunque la compra de un día te pueda salir más cara en comparación con un plato preparado o precocinado, te durará más tiempo y servirá para preparar más de una ración.

A corto plazo, es cierto que un plato procesado o una conserva pueden ser más socorridos si sumamos el factor tiempo, pero a la larga, comprar todos los días un procesado resultará más caro para tu bolsillo y, lo que es más importante, para tu salud.

5. Sostenibilidad:

Debemos darle cada vez más importancia al cuidado de nuestro planeta y, al estar tan relacionado, es importante cuidar nuestra forma de alimentación.

Aun sabiendo que en el supermercado la gran mayoría de los alimentos vienen envasados o envueltos en plástico u otros materiales contaminantes, realizando una compra de productos más frescos y naturales contribuimos a disminuir el consumo de dichos materiales. Además, cuanto más se reduzca el uso de esos productos menor será la contaminación del aire producida por los gases que desprenden las industrias alimentarias.

De hecho, en algunos supermercados se ha creado una iniciativa para que, a la hora de la compra, cada uno aporte sus tuppers de casa para guardar productos frescos y así reducir el uso de bolsas de plástico u otros envases.

Así que ya sabes…¡Elige con criterio!