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Consejos de Nutrición y Dieta Mediterránea para la Vida Diaria

Microbiota y obesidad ¿Qué relación tienen?

La obesidad es una enfermedad de origen multifactorial que tiene una elevadísima prevalencia a nivel mundial y se define como un exceso de grasa corporal. Esta enfermedad necesita de un enfoque multidisciplinar para su tratamiento ya que tiene asociadas algunas complicaciones graves. Entre otros factores, la microbiota está estrechamente relacionada con la obesidad.

Para empezar, ¿qué es la microbiota?

La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que residen en nuestro sistema digestivo. Son billones de microorganismos con más de 1000 especies diferentes de bacterias, nuestra microbiota puede pesar entre 1 y 2 kilos de nuestro peso corporal total. Entre sus muchas funciones destacan la producción de vitaminas, como la vitamina K, la regulación de procesos inflamatorios o de resistencia a la insulina, y también mejora el control del apetito.  Por lo tanto, cuando se desarrolla una disbiosis, es decir, una alteración en nuestra microbiota, podemos favorecer una generación de microorganismos patógenos en detrimento de los “buenos”, comprometiendo así la absorción de ciertos nutrientes. Por ello, es importante mantener una buena salud intestinal, cuidando nuestra microbiota.

¿Qué relación existe entre la microbiota y la obesidad?

La composición de la microbiota depende de las características del individuo, como edad, sexo o factores genéticos, y de condiciones ambientales, como el estrés, fármacos, o la dieta. Ésta última puede declinar la balanza entre promover una composición de la microbiota más o menos saludable. Una dieta rica en grasas y en azúcares simples modifica la microbiota humana ya que se asocia a un incremento de un grupo de bacterias no tan beneficiosas frente al desplazamiento de otras que sí lo son.

Los productos del metabolismo de estos microorganismos, los metabolitos, van a señalizar a otros órganos de nuestro cuerpo, pudiendo modular en mayor o menor medida su funcionamiento, por ejemplo modificando la respuesta inmunitaria, secreciones hormonales o el almacenamiento de la grasa en nuestro tejido adiposo, por ello, mejorar tu salud intestinal y la de tu microbiota va más allá de una mejor o peor digestión.

La microbiota es un importante factor para la regulación del metabolismo energético, además también participa en el almacenamiento de grasa en el tejido adiposo, por lo que, si una dieta alta en grasas no saludables altera la composición de esa microbiota al igual que el estado inflamatorio que se desarrolla en la obesidad, una persona que padece obesidad o que no lleva una dieta adecuada tendrá la microbiota alterada.

¿Cómo mejoro mi microbiota?

Los microorganismos que pueden estar presentes en tu sistema digestivo, y más concretamente en tu intestino, son de diversos tipos y con distintas funciones, además no todos los individuos tenemos la misma proporción de ellos. Has de saber  que algunos de ellos dependen de tu alimentación o estilo de vida, y puedes dar lugar al desarrollo de microorganismos patógenos si ésta no es adecuada.

Las pautas nutricionales para cuidar tu microbiota son consejos que no solo mejoran tu salud intestinal, si no que sus beneficios repercuten a muchos otros niveles, ya que prácticamente te remitimos a llevar unos hábitos de vida saludables. Es importante en el cuidado de tu microbiota aumentar el consumo de fibra, además de eliminar otros hábitos nocivos para tu salud digestiva.

Incluye un mínimo de fibra diaria en tu alimentación con unas pautas sencillas:

  • Consumiendo 3-4 raciones de fruta al día.
  • Incrementando tu ingesta de verduras y hortalizas.
  • Asegurando un aporte mínimo de 3 raciones de legumbres a la semana.
  • Sustituir las harinas o cereales refinados por integrales.
  • Añadiendo alimentos prebióticos y probióticos a tu dieta, por ejemplo un yogur o kéfir como probióticos o verduras y hortalizas antes mencionadas, como prebióticos.

También debes evitar algunos hábitos nocivos:

  • Consumo de alcohol.
  • Consumo de ultraprocesados.
  • Consumo excesivo de carnes rojas.
  • Consumo excesivo de grasas saturadas.
  • Tabaquismo
  • Sedentarismo, aumentando tu actividad física diaria o incluyendo la práctica de  ejercicio en tu día a día.

Como has podido comprobar, la obesidad afecta a múltiples procesos del organismo, no sólo es un factor de riesgo para la hipertensión, diabetes mellitus tipo 2 o enfermedades cardiovasculares, si no que, afecta también a la microbiota empeorando nuestro estado de salud general. Por ello, desde Medicadiet te recomendamos que si padeces obesidad te animes a ponerte en las manos de nuestros nutricionistas para poder revertir esa situación y mejores tus hábitos de vida. ¡Apuesta por tu salud!

Artículo por Medicadiet.

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