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¿Es posible tener una alimentación completa sin carne?

Se suele pensar que para subsistir es necesario el consumo de proteína de origen animal proveniente de la carne, el pescado, el huevo y los lácteos. Pero contrario a lo que muchas personas piensan, no es necesario. Se puede vivir de una dieta a base de alimentos de origen vegetal, a la misma vez que se asegura el aporte de proteína que necesita el cuerpo humano.

Además de ello, una dieta rica en alimentos de origen vegetal aporta numerosos beneficios para nuestra salud. Los alimentos que la componen generalmente son ricos en fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales, los cuales van a contribuir a la prevención de enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y van a permitir una mejor regulación del tránsito intestinal.

Adicionalmente, una dieta vegetariana es más respetuosa con el medio ambiente que una omnívora. Uno de los más grandes retos de la industria alimentaria es producir suficiente comida para alimentar a la población de manera sostenible. Los productos de origen vegetal tienen un menor impacto en el medio ambiente por lo que seguir una dieta vegetariana es más sostenible.

A pesar de estos beneficios, cumplir con los requerimientos de algunos nutrientes a veces puede ser complicado. Para ello, es necesario asegurar que la dieta sea variada, completa y suficiente. Hay que prestar especial atención al aporte de proteína, y vitaminas del grupo B, sobretodo vitamina B12, la cual es muy recomendable suplementar para así garantizar que no haya carencias.

Por otro lado, una dieta omnívora con mayor contenido en proteína de origen animal garantiza con mayor facilidad el aporte de proteínas, vitaminas del grupo B y hierro. Sin embargo, también aporta mayores cantidades de grasa saturada y menos cantidad de fibra que junto con un alto consumo de carnes rojas y un bajo consumo de frutas, verduras y fibra, promueven el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, digestivas y cáncer.

Ambas dietas, tanto la omnívora como la vegetariana son saludables si son equilibradas, variadas y suficientes para nuestro cuerpo. Cada persona debe de encontrar aquello que le siente mejor y que le suponga más beneficios, siempre teniendo en cuenta la ciencia y los conocimientos que esta nos aporta sobre los efectos de los alimentos en nuestro cuerpo.

SOTENIBILIDAD DEL CONSUMO DE CARNE

En los últimos años el consumo de carne ha aumentado de manera drástica, haciendo que esto ocasione multitud de problemas a nivel de sostenibilidad medioambiental y de salud humana. Por ello hoy os contamos más sobre esto, si te interesa continua leyendo.

¿Qué está ocurriendo?

En España, se ha ido introduciendo la ganadería industrial y dejando de lado a los pequeños ganaderos. Esto ha hecho que el proceso de producción de carnes se haya intensificado a niveles tan altos de forma que resulte insostenible a nivel medioambiental debido a los recursos necesarios para producirlo. Según Greenpeace, España es el segundo país europeo que más carne consume por persona en un año.

Consecuencias del excesivo consumo de carne

  • Afecta al estado de salud: se ha demostrado que el consumo de carne procesada es potencialmente carcinógena para los seres humanos y, de hecho, el consumo de productos cárnicos y la falta de ejercicio físico podría llevar a sufrir sobrepeso, obesidad y enfermedades cardiovasculares. Cabe destacar que la ganadería industrial se caracteriza por el uso de antibióticos en su práctica, esto puede tener como consecuencia que las personas que consumen estos productos, en un futuro lleguen a desarrollar resistencia a los antibióticos.
  • Influencia en el cambio climático: se dice que entre los causantes del efecto invernadero se encuentran el transporte público o las industrias, pero no se relaciona con la ganadería. Sin embargo, la ganadería industrial emite alrededor de un 14% de los Gases de Efecto Invernadero, entre ellos los más potentes, el óxido nitroso, el metano y el CO2. La fuente de estos gases pueden venir de la emisión directa través de los gases que emiten los animales o bien emisión indirecta que proviene del petróleo, los plaguicidas y fertilizantes utilizados en el proceso de producción
  • Contamina el agua: las sustancias mencionadas anteriormente contaminan los acuíferos, haciendo que esa agua no esté disponible para el consumo de personas y animales. Además se ha visto que para obtener un kilo de ternera se necesitan aproximadamente 15 mil litros de agua.
  • No tiene en cuenta la situación de los animales porque el único objetivo de estas industrias es alimentarles hasta conseguir las características deseadas y después sacrificarlos en un corto periodo de tiempo. Esto hace que los animales vivan juntos en un espacio reducido en unas condiciones que no son las más adecuadas, haciendo más favorable la aparición de ciertas enfermedades.

¿Cuál es la solución?

Una solución clara es reducir la producción industrial de carnes y sus consecuentes derivados. Por ello a la hora de comprar es mejor hacer elecciones que tengan en cuenta la procedencia de ese producto. Hay que elegir aquellos locales y que procedan de ganaderos que no se dediquen a la ganadería industrial.

Como también, reducir el consumo de carne, la dieta se puede basar en alimentos vegetales y mínimamente procesados. Para ellos os dejamos una serie de ejemplos que pueden sustituir a los productos cárnicos:

  • El huevo: se trata de un alimento proteico de alto valor biológico, es decir contiene todos los aminoácidos esenciales y además tiene gran cantidad de vitaminas y minerales.
  • El pescado: hay que hacer hincapié en los pescados azules ya que contienen omega 3 y tiene múltiples beneficios para la salud cardiovascular.
  • Los frutos secos contienen un alto porcentaje de proteínas. Se caracterizan por su alto contenido en omega 3 y vitaminas y minerales. Sobretodo las nueces y las almendras.
  • Legumbres: aunque es un alimento hidrocarbonado, destaca su alto contenido en proteína y fibra. Este grupo de alimentos puede ser una de las principales alternativas de la carne. Sobretodo los garbanzos.
  • Productos derivados de la soja: todos los productos tienen alto contenido en proteínas además de minerales y alguna vitamina. Además de ello, las proteínas provenientes de la soja son de alto valor biológico, lo que la diferencia de las demás fuentes de proteína vegetal.

Por otro lado, hay que reducir el desperdicio alimentario, ya que el porcentaje de alimentos producidos que son desechados es muy alto.

Intentar comprar alimentos ecológicos ya que estos se encuentran libres de pesticidas, fertilizantes… Pero no olvides que un producto ecológico no es sinónimo de saludable. Hay que intentar que los alimentos sean mínimamente procesados

Además, es preferible que se consuman productos que están de temporada ya que es mucho más sostenible para el medioambiente. Esto es porque los alimentos que se encuentran fuera de temporada se necesitan grandes medios para conservarlo y estos emiten gases como el dióxido de carbono.

Como se ha visto una alimentación basada en alimentos de origen vegetal tiene múltiples beneficios para la salud, ya que previene enfermedades crónicas como la diabetes, obesidad, hipertensión. Además, aumentar el consumo de estos alimentos y reducir los procedentes de animales contribuyen a reducir el impacto medioambiental y mejorar la sostenibilidad.

Legumbres vs Cambio Climático

Como ya vimos en el artículo del otro día, las legumbres tiene una gran variedad de beneficios para nuestro organismo, pero también ayudan a mantener la sostenibilidad de los cultivos y luchar contra el cambio climático. ¡En el siguiente artículo te contamos cómo!

Tanto para nuestro organismo, para la prevención de enfermedades cardiovasculares y determinados tipos de cáncer, como para el planeta, resulta más saludable y sostenible consumir proteínas de origen vegetal que de origen animal. En su producción, las proteínas de origen animal generan muchas más emisiones de gases de efecto invernadero derivado al proceso de obtención, conservación y procesado.

De hecho, el cultivo de legumbres no sólo genera menos gases nocivos, sino que además proporciona beneficios al terreno de cultivo utilizado, ayudando al medio ambiente de una forma activa.

Una de las principales características es que, con ayuda de cierto tipo de microorganismos, transforman el nitrógeno de la atmósfera en compuestos que favorecen el crecimiento de las plantas, de esta forma se consigue un suelo más fértil , reduciendo la necesidad de usar fertilizantes sintéticos.

Como consecuencia, conlleva una menor liberación de gases derivados del uso de los fertilizantes, contribuyendo a disminuir el efecto invernadero y combatiendo así el cambio climático. En este caso, las legumbres no necesitan ser procesadas o conservada mediante refrigeración ni otros métodos alternativos, por lo que se evita la contaminación que producirían estos procesos, son alimentos no perecederos.

Para cuidar un poco más el medio ambiente, podemos solventar también uno de los procesos que implica algo de contaminación en estos alimentos y es el transporte desde el lugar de cultivo u obtención hasta el lugar donde se procederá a su comercialización. Cuanta más corta sea la distancia que recorre el producto entre estos dos lugares, menor será la producción de gases contaminantes, por lo tanto, lo ideal es consumir productos cuyo origen sea el más cercano posible al lugar de la compra, lo que llamamos productos de origen local .

Otro aspecto importante en los alimentos de origen vegetal es que el consumo sea de temporada , esto proporciona beneficios como:​

  • Requiere un menor uso de fertilizantes y plaguicidas, el ambiente en la temporada es favorable para el cultivo.
  • Tanto las condiciones, como el tiempo de conservación, son menores o más sencillas.
  • Se conservan mejor las propiedades nutricionales.
  • El precio será menor, ya que los productos de temporada serán de zonas cercanas y no hay necesidad de importación de productos de zonas lejanas, lo que encarece el producto debido al transporte.

Por todas las razones que hemos visto anteriormente, tanto nutricionales como relacionadas con la sostenibilidad, es recomendable aumentar el consumo de legumbres a 3-4 veces a la semana.

¡Anímate a introducirlas!